viernes, 15 de noviembre de 2013

Dinero de Galván Ochoa: Cosechando frutos de la reforma laboral.


Varios millones de trabajadores no recibirán el aguinaldo que manda la ley la próxima Navidad. El régimen de subcontratación, conocido también como outsourcing, contribuye a agudizar el problema. ‘‘Tiene una dimensión sin límites’’, dice el abogado laboralista Arturo Alcalde Justiniani. Se extiende por todas las ramas de la industria y el comercio: ‘‘Walmart, casas de bolsa, 80 por ciento de los bancos, aseguradoras, medios de comunicación’’. Pero no sólo ha enraizado en el sector privado, también en el gubernamental. Esto se puede ver en el personal que hace la limpieza en las dependencias. El Gobierno del Distrito Federal tiene personal contratado por outsourcing, así como la Cámara de Diputados. Esta figura surgió como una manera de contratar personal especializado para realizar labores que requieren alta calificación, sin necesidad de incluirlos en la nómina o dotarlos de las prestaciones de ley por su carácter eventual, agrega Alcalde Justiniani. Sin embargo, hoy día ya no se aplican esos criterios. ¿Necesita especialización el personal de limpieza? En la reciente reforma laboral se establecieron algunas limitantes. Sin embargo, las cúpulas empresariales se están movilizando para modificarlas a fin de que no sean necesarias las condiciones de generalidad e igualdad, con el argumento de que desalientan la inversión, pues establecen que el personal debe tener sueldo y derechos semejantes al de planta. Ya asestaron el primer golpe: pidieron a la Secretaría del Trabajo que suspenda las inspecciones a los negocios, y la secretaría accedió.
Ya son 5 millones
Se trata de una práctica que en México ha venido expandiéndose desde finales de la década de los 90 y que, de acuerdo con la agencia Reuters, ha aumentado 420 por ciento en los años recientes. Según el Inegi, en 1998 (cuando comenzó el outsourcing) existían en México 950 mil personas trabajando bajo este régimen; para 2008 eran 2.7 millones, y aunque la institución no ha dado las cifras de 2013, Reuters estima que podrían ser unos 5 millones de trabajadores.
Duopolio en la pantalla grande
No tardaron mucho tiempo los miembros de la nueva Comisión Federal de Competencia para dar motivo de qué hablar. Los anteriores comisionados habían negado autorización para la fusión de Cinemex y Cinemark. Los recién llegados revocaron la decisión. Ahora el mercado quedaría repartido así: un competidor Cinépolis controlaría 58.3% y los nuevos aliados 39.5. ¿Así o más parecido a un duopolio? Años atrás, el precio de los boletos del cine estaba sujeto a control oficial; eso desapareció. Ahora las empresas los fijan prácticamente sin ninguna limitación. Tomen nota de los comisionados que acaban de aterrizar en la Comisión de Competencia: Alejandra Palacios Prieto, Jesús Ignacio Navarro Zermeño, Martín Moguel Gloria, Benjamín Contreras Astiazarán, Alejandro IIdefonso Castañeda Sabido y Francisco Javier Núñez Melgoza. Uno votó en contra de la fusión: Benjamín Contreras Astiazarán.
Maquiladora de leyes
Hace unos días el diputado Manlio Fabio Beltrones dijo que el Pacto por México es un gobierno de coalición de facto, no legalizado. Y la realidad nos está mostrando que así es, aunque no nos guste, aunque esté violándose la Constitución. Estamos viendo cómo el Congreso se convierte en una maquiladora de leyes. Sólo sirve para armar las piezas que se fabrican en otro lugar… y para legalizarlas. La madrugada del jueves la Cámara aprobó el gasto del gobierno para 2014: será de 4 billones y medio de pesos. Maquilaron rápido los diputados; seguramente algunos querían seguir celebrando el triunfo sobre Nueva Zelanda.

Fuente y nota completa: La Jornada - Galván Ochoa.

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